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Sobre nosotros

Un equipo al frente y una línea de investigación propia

Infinity Nova es la marca bajo la que desarrollamos plataformas verticales de software para sectores regulados y mantenemos una línea propia de I+D+i e investigación avanzada en inteligencia artificial. El equipo lo dirigimos dos personas, y esa escala es una decisión: nos permite responder de cada línea de código y de cada afirmación que publicamos.

Datos

Actividad

Desarrollo de plataformas de software para sectores regulados, I+D+i e investigación avanzada en IA.

Forma jurídica

Sociedad en constitución. Hasta su inscripción, la titularidad de los activos y la responsabilidad del proyecto son de las personas físicas que la promueven.

Sede

Carlet, Valencia, España.

Propiedad intelectual

Licencias propietarias declaradas en los activos de valor. El código no se publica, y su autoría e integridad quedan acreditadas mediante firma criptográfica sobre el historial de desarrollo.

Inventario de activos

Catálogo interno fechado, con ficha de ocho puntos por activo y madurez declarada.

Los ocho pilares

Ocho pilares dan forma a nuestra visión

Los ocho pilares son una transposición deliberada de los principios del método Montessori —la persona protagonista, el guía que no impone, el ambiente preparado, el material que se corrige solo, los grupos de nivel mixto, la libertad de elección, la formación integral y la convivencia— al vínculo entre un profesional y el sistema que le asiste. El marco pedagógico no es nuestro y lo decimos; la aplicación al diseño de software para sectores regulados, sí.

01

La persona es la protagonista

Quien usa el sistema dirige su propio recorrido: elige por dónde entrar, qué profundizar y en qué orden, según el problema que tenga delante. La herramienta no impone un itinerario único ni obliga a recorrer pasos que no aportan nada a ese caso.

02

La IA experta acompaña, no dicta

El sistema observa, sugiere y prepara el terreno; no sustituye el criterio de quien decide ni interrumpe más de lo necesario. Propone; la persona dispone y firma.

03

El entorno preparado

Un espacio ordenado, legible y adaptado al trabajo real, donde lo necesario está a mano y lo accesorio no estorba. El objetivo es que un profesional alcance su resultado sin pedir ayuda ni memorizar el manual.

04

Materiales que se corrigen solos

Cada pieza del sistema lleva su propio verificador, de modo que el error se hace visible en el momento en que se comete y no tres pasos después. Quien trabaja detecta y corrige por sí mismo, sin depender de una revisión externa.

05

Entornos de nivel mixto

Conviven en la misma herramienta el recién llegado y el veterano, y eso es deliberado: el sistema se deja usar en superficie y también a fondo. Lo que el experto configura, el novato lo aprovecha sin tener que entenderlo entero.

06

Libertad de elección

La secuencia y el ritmo los pone quien trabaja, no el software. Un sistema que fuerza un orden ajeno a la tarea real acaba rellenado de cualquier manera, y entonces produce datos falsos con apariencia de datos buenos.

07

Formación integral de la IA experta

Nuestros modelos se entrenan sobre la práctica del oficio y no solo sobre la teoría: qué se hace, en qué orden, con qué norma y qué se considera un buen resultado en ese sector. Es la diferencia entre un modelo que recita y uno que sirve.

08

Convivencia sin fricción

Persona y sistema se ajustan mutuamente: la herramienta aprende de cómo se la usa y quien la usa gana margen conforme la conoce. Cuando ambos discrepan, prevalece la persona y la discrepancia queda registrada, porque ahí es donde se aprende qué hay que corregir.

Una precisión que no es menor: en ninguno de los ocho se atribuye a la máquina intención, emoción ni criterio propio. El sistema propone y la persona firma, aquí y en el resto de la casa.

Cómo trabajamos

Valores, ética y forma de trabajo

No son los valores del cartel de la entrada. Son reglas que ya han cambiado decisiones concretas de producto y de investigación, y varias nos han costado tiempo o nos han hecho descartar trabajo terminado.

El fallo es información, no culpa

En un equipo que castiga el error, el error se esconde; y lo que se esconde acaba saliendo en producción, delante del cliente. Registramos lo que sale mal con el mismo cuidado que lo que sale bien. Por eso publicamos resultados de investigación que matizan nuestras propias hipótesis en vez de guardarlos.

La herramienta se adapta a la persona

Un sistema que obliga a un equipo a cambiar su forma de trabajar no se adopta: se sortea, se rellena de cualquier manera y termina produciendo datos falsos. Partimos de la tarea real, no del organigrama ni de la funcionalidad que quedó bonita.

La firma siempre es humana

La inteligencia artificial propone; de la decisión responde una persona con nombre. Esa frontera está escrita en la gobernanza de nuestros sistemas, no confiada al buen juicio de quien los opera un martes a las tres de la tarde.

La carga mental es un criterio de diseño

Una interfaz que exige recordar demasiado no falla el día tranquilo: falla en la incidencia, con prisa y con alguien mirando. Contamos los pasos, los cambios de contexto y lo que el usuario tiene que sostener en la cabeza, y lo tratamos como un requisito más.

Decir que no forma parte del trabajo

No vendemos lo que no está construido, no prometemos plazos que no sabemos sostener y no aceptamos un encargo que exija afirmar más de lo que podemos demostrar. La ficha de cada activo declara su madurez real, incluida la que aún no es cómoda.

Profundidad antes que volumen

El Equipo no compite en cantidad de entregas. Compiten en entender un dominio hasta el fondo y en sostener lo entregado años después. Trabajamos a un ritmo que permite revisar, documentar y auditar lo propio, porque en sectores regulados eso es el producto.

Principios operativos

Soberanía del dato

El dato del cliente no sale de su perímetro si no debe salir. Los modelos se ejecutan donde está el dato, no al contrario.

Autonomía asistida, nunca desatada

Los sistemas deciden y actúan, pero siempre bajo supervisión humana, con parada de emergencia y sin capacidad de ampliar sus propios permisos.

Trazabilidad auditable

Cada decisión relevante deja registro de quién la pidió, por qué y qué cambió. Si no se puede auditar, no se despliega.

Fail-closed por defecto

Cuando algo falla, el sistema se cierra en lugar de dejar pasar. La disponibilidad nunca se compra a costa de la seguridad.

Madurez declarada sin adornos

Cada activo publica en qué estado está de verdad: base sólida, funcional o especificación. Preferimos una expectativa correcta a una demo brillante.

Un núcleo, muchos verticales

Criptografía, modelos, automatización e interconexión son compartidos. Ningún vertical se reconstruye desde cero.

Transparencia del portafolio

Cada activo del portafolio se publica con su estado real: arquitectura documentada, pruebas automatizadas y auditoría interna verificable. Donde quedan fases por completar lo indicamos en la ficha del activo, porque preferimos que la madurez declarada sea la misma que encontrará cualquier proceso de due diligence.